Muchas formas de decir "No": mitos alrededor del consentimiento

Hablar de consentimiento es hablar de decisión, respeto y cuidado, y aunque parece una palabra sencilla, sigue siendo malinterpretada cuando se trata de relaciones sexuales o afectivas, pero entonces ¿Qué es el consentimiento?

Sexualidad
30/10/2025
Ángela Portilla

“El consentimiento sexual es un acuerdo mutuo entre personas para cualquier actividad sexual y para mantener relaciones sexuales. El consentimiento debe darse libre y voluntariamente, sin presiones de ningún tipo ni manipulación. Es la base para tener unas relaciones sanas, libres e igualitarias.” 

Eso quiere decir que jamás es algo que se asume o se da por hecho; debe pedirse, expresarse y respetarse en todo momento.Muchas veces se cree que si no hubo resistencia física o una negativa explícita, entonces hubo consentimiento. Pero el silencio, el miedo o la confusión no son un “sí”. En muchas situaciones está presente la desigualdad de poder, como en relaciones de pareja, dependencias económicas o emocionales, por ende se convierte en un desafío el rechazo; por eso, el consentimiento no se mide por la ausencia de un “no”, sino por la presencia de un acuerdo consciente y compartido.

¿Una vez lo doy, no hay vuelta atrás?

Uno de los mayores mitos es creer que dentro de una relación amorosa o de pareja el consentimiento ya está dado, pero tener una relación no da ningún derecho a pasar por encima de la otra persona sin tener en cuenta sus deseos y decisiones. Recordemos que el deseo no siempre coincide, y la intimidad debería ser un espacio donde ambas personas se sientan seguras para decir lo que quieren y lo que no quieren, sin miedo a ser culpadas o rechazadas.

En varias ocasiones nos llegan relatos a la Línea Jacarandas, con frases como:
⁠“Él insistió y yo no quería, lo hice para que no se enojara.”
“Me sentí obligada porque era mi novio.”

Estas experiencias muestran que aún necesitamos hablar más sobre el consentimiento dentro de los vínculos amorosos, porque el amor nunca justifica la presión, la culpa ni el pasar la barrera del respeto.

¿Consentimiento significa vía libre?

Ahora bien, es importante tener presente que el consentimiento no se mantiene fijo, es algo dinámico y cambia constantemente, es por eso que siempre debe haber un diálogo continuo. En algunos casos hay acciones que nos hacer creer que “hay vía libre” y no nos damos cuenta que son acciones a las cuales les damos nuestra propia interpretación y se pasa por encima la palabra u opinión de la otra persona, ten presente que: 

Aceptar un beso no significa aceptar una relación sexual.
Aceptar tener relaciones una vez no significa que siempre sea “sí”.

El cuerpo y los límites siempre están en continuo cambio, y es totalmente válido, es por eso que un ejercicio práctico para poder generar espacios seguros es preguntar y escuchar:

⁠“¿Te sientes cómoda con esto?”
“¿Quieres que sigamos?”
“¿Te gusta así?”

Estas preguntas no “dañan el momento”; todo lo contrario, construyen confianza y demuestran respeto y validez a la decisión de la otra persona.

¿Puede haber consentimiento cuando se está inconsciente?

Si una persona no puede dar su consentimiento porque está dormida, inconsciente, bajo el efecto de sustancias o por miedo, la respuesta es sencilla: NO HAY CONSENTIMIENTO. Tampoco hay consentimiento cuando una persona accede por miedo a la reacción de la otra persona al rechazo, por dependencia emocional o porque fue manipulada; en esos casos, hablamos de violencia sexual, aunque no se haya reconocido inmediatamente.

Enseñar el consentimiento para prevenir

Educar sobre el consentimiento es una forma de prevenir violencias sexuales, cuando enseñamos sobre la autonomía de los cuerpos y del derecho a decir “no”, estamos fomentando escenarios de autonomía y autocuidado. También lo hacemos cuando enseñamos a respetar los límites, a preguntar antes de actuar, a no insistir cuando alguien dice “no”. Hablar de consentimiento también es garantizar que la sexualidad sea libre, sana y placentera, puesto que este crea un espacio donde el deseo se expresa sin miedo y donde el placer se comparte desde el respeto. Cuando hay consentimiento, hay confianza. Cuando hay confianza, hay disfrute, por eso, el consentimiento no es una “barrera”; es la base de una sexualidad más plena.

Hablar de consentimiento es también hablar de autonomía, cuidado y justicia. Y recuerda que si tienes dudas sobre tus derechos sexuales o necesitas orientación en casos de violencia sexual, puedes comunicarte con la Línea Jacarandas. Estamos para leerte, sin juicios y con información segura.

Otros artículos

Más artículos